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jueves, 26 de marzo de 2020

COMENTARIO FUNCIONES DEL LENGUAJE - 1B(30)

El texto a tratar corresponde a un artículo de opinión firmado por Paul Krugman y publicado el 11 de enero de 2020 en el periódico español El País. En él, percibimos la presencia de distintas funciones del lenguaje, aunque nos centraremos en analizar solo tres: la representativa, la expresiva y la apelativa.

Respecto a la primera, que tiene el fin de informar objetivamente de los hechos, encontramos, dentro de los rasgos fónicos, oraciones enunciativas como «un informe encargado en 2008 por el Gobierno australiano predecía que el calentamiento global haría que las temporadas de incendios comenzaran antes en el país [...]» que exponen un tema sin entrar a valorarlo. Dentro de los léxico-semánticos podemos reseñar únicamente el empleo de algunos cultismos («daños graduales») o tecnicismos («ola de calor», «efecto invernadero»...) al no existir acrónimos ni neologismos; vemos, asimismo, algunos marcadores, como «de hecho» o «pero». Entrando en los rasgos morfosintácticos, vemos formas verbales de modo indicativo en tercera persona («constituirían», «advirtieron», «han esperado»...) que no dan lugar a ningún tipo de opinión, como tampoco lo dan los sustantivos abstractos («medidas», «pesadillas» o «emisión») ni los adjetivos relacionales («catástrofe climática», «asunto complejo», etc.). Hay también impersonales del estilo de  «es exactamente el tipo de catástrofe que los científicos nos advirtieron hace mucho [...]» o «en cuanto hubiese suficientes personas informadas de ellos» y pasivas-reflejas como «se trataba de un asunto complejo». Por último, localizamos también algunos verbos copulativos como pueden ser «es» y «parece», que afirman la realidad de una materia sin comentarla.

Comenzamos, pues, con la función expresiva o emotiva, cuyo objetivo es dar a conocer la opinión de, en este caso, el redactor del artículo, y que predomina en este tipo de textos. Empezaremos con los rasgos fónicos, reseñando que prácticamente no hay oraciones desiderativas, exclamativas, interjecciones... Sí aparece, no obstante, algún enunciado dubitativo como puede ser  «el Gobierno antiecologista australiano parece mostrarse completamente indiferente mientras las pesadillas de los ecologistas se hacen realidad» así como una oración interrogativa: «¿Cómo se alcanzará ese consenso?», que a su vez tiene cierta carga dubitativa. Vayamos con las características morfosintácticas... Están presentes formas verbales en subjuntivo (modo subjetivo por excelencia) como «comenzaran» o «fuesen» y de adverbios de modo de la línea de «completamente» o «suficientemente». Encontramos también algún adjetivo calificativo («grandes peligros») y una ingente cantidad de términos despectivos que dejan muy clara la opinión del autor sobre los temas de los que habla, algunos de ellos formados con prefijos o sufijos y otros con unas importantes ironía y retranca: «antiecologista», «verdosillos», «pesadillas», «desinformación», «politizada», etc. No hay, en cambio, perífrasis de duda ni hipérbatos. Es relevante el empleo de las primeras personas del plural (no encontramos ninguna del singular), con la meta de incluir al lector en la opinión aportada: «nos advirtieron», «debíamos esperar»... En lo que a lo léxico-semántico respecta, hay algún recurso estilístico, como una hipérbole en «Estas reacciones políticas aterran más que los propios incendios», una pequeña enumeración en «los daños eran demasiado graduales e invisibles» o un posible paralelismo («en cuanto hubiese suficientes personas informadas de ellos, en cuanto las pruebas del calentamiento fuesen suficientemente abrumadoras»). Hallamos, del mismo modo, al menos un par de palabras con sentido figurado y connotativo:  «pesadillas» y «relato», y algún refrán, expresión o frase hecha (sentencia) como «[...] persistirá contra viento y marea».

Para finalizar con el presente análisis, comentaremos la función apelativa o conativa, que es la que más escasea en el artículo propuesto. Su función es llamar la atención del receptor para convencerlo de algo. Dentro de los rasgos fónicos, volvemos a mencionar la única oración interrogativa del texto («¿Cómo se alcanzará ese consenso?») y hacemos hincapié en la ausencia de otros tipos de modalidades oracionales comunes en estos escritos, como las exclamativas o los vocativos. No hay tampoco, ya en los morfosintácticos, formas verbales en imperativo, perífrasis de obligación ni segundas personas. Respecto a las primeras, no podemos señalar más que las ya mencionadas en el apartado de la función expresiva («nos advirtieron» y «debíamos esperar»), que como ya se indicó, buscan incluirnos en la opinión del autor. En último lugar veremos los rasgos léxico-semánticos, que están representados por los distintos tipos de argumentos que emplea el articulista: «un informe encargado en 2008 por el Gobierno australiano [...]» (argumento de autoridad),  «Los optimistas climáticos siempre han esperado un consenso amplio [...]» (afirmación categórica),  «Pero si un país en llamas no basta para producir un consenso [...]» (apelativo a los sentimientos) y un largo etcétera, con los que se busca defender la tesis y dar razones para ganar adeptos a ella.

miércoles, 22 de enero de 2020

COMENTARIO SONETO V GARCILASO - 1B(30)

La obra a tratar, el Soneto V de Garcilaso de la Vega, comienza con una metáfora, una metonimia y un hipérbaton solo en el primer verso («Escrito está en mi alma vuestro gesto»): la primera, recurso omnipresente en las composiciones de este autor, se produce al establecer una analogía entre el alma y un soporte de escritura, dando a entender que la amada le llega muy adentro; acto seguido, en «vuestro gesto», se encuentra la metonimia, con la que se refiere a su amada con una parte de ella (el gesto, que vendría a ser la expresión facial). Utiliza la metonimia porque se siente inferior comparado con la belleza de la mujer a la que están dirigidos estos versos y no se atreve a nombrarla expresamente. Todo el verso constituye un hipérbaton para resaltar que el «gesto» de la chica está «escrito» en el literato. Es el tópico de la belleza femenina, muy presente en toda la obra de este autor. Entre la segunda y la tercera líneas se emplea un encabalgamiento («yo lo leo / tan solo—vocablo que, junto con el verso siguiente, muestra la soledad generada muchas veces por el amor—») con el que se busca generar nerviosismo, al igual que el inevitable que sobreviene a la hora de, por ejemplo, declararse a la persona querida.
Entrando en el segundo cuarteto, nos encontramos con una alusión al amor post mortem («estoy y estaré siempre puesto», diciendo que la va a querer siempre) seguida en el siguiente renglón de una hipérbole («no cabe en mí cuanto en vos veo») que aclara que las cualidades de la mujer referida son muchas y muy grandes. Hay también un hipérbaton, elemento común en la literatura de Garcilaso de la Vega: «de tanto bien lo que no entiendo creo». El primer terceto empieza con una hipérbole (diciendo que el yo poético nació únicamente para querer a la amada) que precede a una personificación («mi alma os ha cortado a su medida» —evidentemente, el alma no corta nada, con lo que se puede deducir que el amor del poeta está íntegramente dedicado a la mujer de marras—).
Ya en la última estrofa hay un paralelismo prolongado («por vos nací, por vos tengo la vida […]») que a su vez forma una anáfora («por vos nací / por vos he de morir») y una gradación ascendente (primero nace, después vive y finalmente muere). Esta vorágine de recursos basados en la repetición y en la acumulación enfatiza y busca resaltar lo que se desea expresar (el amor platónico e incondicional hacia la persona ideal). En el último verso, asimismo, puede considerarse la existencia de una paradoja que nos lleva a reflexionar sobre algo bastante más complejo y profundo que lo que se puede leer a secas: «por vos he de morir, y por vos muero».
Todo el soneto constituye una hipérbole, ya que en todo momento se exagera de un modo u otro el amor hacia quien lo inspiró.